Adivina ¿qué libro leí ese día?

Pasa que algunas veces cuando tus pasos te llevan al borde de algo que no alcanzas a procesar, a controlar o apaciguar como el desespero, la desazón o el simple insomnio; un libro te salva o de hundes con él en las manos, pero te mueves hacia algún lado, al menos eso me pasa a mí.

Adivina qué libro leí en un momento como este, en una tibia caída de tarde, en que me encontraba en la banca de un parque sola, pero sin nada que pesara, ni siquiera en los bolsillos; excepto un libro. Estaba recién llegada a una Ciudad que no conocía (quizá 2011).

El protagonista también cruzaba por ahí solo…

Bogotá, 3:00 a.m., diciembre 1° de 2015.

Cruzaba una pequeña tempestad de arena, cuando por azar leí:

“A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la muerte antes del amanecer. Y la razón no es que la tormenta venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como esta…

Por causalidad esa tarde traía arena de playa entre los dedos. Venía con ganas de no limpiarme los pies ni sacudir las sandalias hasta volver a la casa. Entonces me enganché al libro por esta página. Me lo había prestado un amigo, pero no tuve más remedio que quedármelo, pues todavía faltaba un tramo para llegar a casa, el viento arreciaba y no tenía más con qué protegerme de la polvareda que me golpearía a la cara, la vista, las pestañas y quizá también el alma.

Londres, 1:37 p.m., 8:37 a.m. (Colombia), diciembre 26 (partido de fútbol hoy a las 3:00 p.m. aquí y no me lo quiero perder. See you later).

Murakami

Acerca de lucerorodriguezg

Soy mujer. Escribo. He sido periodista y editora independiente. Busco algunas hojas en blanco virtuales para ver qué pasa con lo que dejo allí... Algo más sobre mí está en la etiqueta YO SOY LÚ. En las otras etiquetas hay algo de hormonas, rayones y notas inéditas y publicadas en otros medios. Ver todas las entradas de lucerorodriguezg

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